miércoles, 30 de abril de 2014
Lali Espósito-Cosmopolitan
Lali Espósito
Angelical y topadora, a la vez, con cada una de sus elecciones
demuestra que es una chica con mucha actitud. Para ella, el cielo es el
límite.
Dice que si hubiera podido, habría usurpado el cuerpo de Michael Jackson para gozar en sus zapatos durante un recital. Pero esa doble identidad deseada e ilusoria tiene su contracara en otra: la realidad-ficción de la vida cotidiana. En estos días, mientras recorre el país con su primer disco y su show “A bailar”, tiene la sensación de que le implantaron un padre: “Subo a un taxi y el señor de 60 años me dice ‘Ah, vos sos la hija de Adrián Suar’”.
Suar fue su padre en Solamente vos, la tira de tevé que despegó a Lali del público teen y la exhibió cada noche frente a amas de casa, mujeres independientes, universitarios, abuelos y taxistas de 60. “Ahora tengo fans más grandes que yo –se sorprende–. Eso es nuevo, porque antes eran todos chicos”.
Otra vuelta de tuerca. “Durante el último año, mi vida se redujo a responder una cosa: ‘¿Es copado Suar?’. Es la pregunta de mi vida”. Cosmo: ¿Y vos qué respondés? Lali: Yo duplico la apuesta. Cuando me encuentro con conocidos de Adrián, les pregunto: “¿Cómo anda mi papá?”.
Ficción y realidad como una trenza indivisible en su camino. ¿Y entonces? ¿Ella quién es? ¿Malena, de Rincón de luz? ¿Marianella, de Casi ángeles? ¿Abigail Williams, de Las brujas de Salem? ¿Daniela, de Solamente vos? Para el público fue todas, pero para papá Carlos, para mamá María Laura, para sus hermanos Ana Laura y Patricio, o para Chela, del almacén de la esquina de Parque Patricios, siempre será Lali, o a lo sumo, Mariana. En su cuenta de Instagram, se autodefine con dos palabras: “Soy Lali”. No tiene conflictos con quién es. No hace terapia –“No tengo tiempo”–. Se siente Beyoncé arriba del escenario, pero cuando baja repite que no puede vivir sin el asado familiar de los domingos. Lo explica mirando a los ojos: “Tengo claro quién soy en la vida y quiero seguir siendo real. Para eso busco mis momentos de soledad, que son mi salvavidas, porque mi trabajo es abrumador. Todo el tiempo tengo la mirada y la opinión del otro sobre mí. Si no, te ojeás, estás cansado y no sabés qué te pasa”.
BESOS Y VERSOS
El ancla está segura. Sabe Lali que su camino de éxitos empalaga, pero también sabe que le sobran argumentos para sentirse terrenal. “No creo en el destino. Creo que soy yo la que lo voy forjando con esfuerzo”, remarca, seria, antes de aflojarse con el abrazo del actor Carlos Belloso, que la ve desde otra mesa y se acerca a saludarla. Y así como durante mucho tiempo voló en una alfombra mágica que no manejaba, ahora llegó el tiempo de aterrizar y decidir. Por primera vez en su vida, le dan la posibilidad de elegir a su galán para una comedia familiar que hará en Pol-ka desde mitad de año. O, al menos, ya escuchan sus preferencias. “Yo tiré nombres: me quiero chapar a tal y tal. Pero como voy a hacer de monja, no creo que haya besos hasta el capítulo 140”. No revela gustos. Tampoco menciona a sus galanes en la vida real, su novio desde hace cuatro años Benjamín Amadeo, o su ex Peter Lanzani. Y se despreocupa de una cuestión central: la estatura. “Soy muy baja, pero se soluciona con tacos. Además, los galanes de la tele son bajitos. Fijate Adrián Suar, mi papá, ¡es un corcho!”. Pero Suar –en su rol de productor– ya lo pensó, e intentará que sea Benjamín Vicuña quien enamore a Lali en la ficción.
El amor afuera de la tele es otra cosa. “En una época de mucha fama, salí con alguien que quiso hacerse el que no sabía nada de mí. ‘¿Vos de qué trabajás?’, me dijo. Yo sabía que me conocía. Empezamos mal. Pero cuando te enamorás, te enamorás. Con Benja (Amadeo) somos tal para cual, Tauro y Libra, como un imán, en todo”.
C:En este caso, la diferencia evidente no es de altura, sino de edad. L: Nos llevamos bastante, ocho años. Él tiene 30. Pero no se nota.
C: ¿Se notaba más cuando empezaron a salir? L: Claro, yo tenía 18, y él, 26. Eso, a papá Carlitos le jodió. Y mucho. Rigor de ese padre –entrenador de fútbol– que a los ocho años no la dejaba jugar a la pelota con los varones en el club Bristol de Parque Patricios, cuando a ella le brillaban los ojos por el Kun Agüero. El padre que discutió con ella hace poco: “Fue mi llanto más reciente”, confiesa. “Pero lo adoro, tanto como a mi mamá. Ella me enseñó a esforzarme y a buscar desafíos”.
MATCH POINT C: Esos desafíos te hacen feliz. ¿El último tatuaje es un homenaje a eso? L: Me tatué “Happiness”, porque la alegría es mi estado natural. Y me tatuaría íntegra, pero voy a hacerme uno más, y basta. Mirá si en algún momento tengo que hacer un desnudo o una película de época, ¿qué carajo tiene que ver un dragón en la espalda?
C: Eso se llama prioridad laboral. ¿Te da miedo quedarte sin trabajo? L: Este trabajo te llena de miedos. Por eso me preparo por si alguna vez no me llama nadie. No me preocupa eso, confío en mí. Me decían que si me abría de Cris (Morena) no iba a conseguir más trabajo. Ya ves, es mentira.
C: ¿En qué momento se detiene a pensar una persona como vos, que vive a mil? L: A la noche. Amo la noche, no entiendo el día. No sé qué es esto de la luz. Reflexiono, charlo con amigos, tomo un trago. Hay algo de la noche que me atrapa. Ahí me descubro. Pienso algo y lo escribo. Pero al día siguiente, cuando lo leo, digo: “¿Qué es esto? Estoy enferma de la cabeza”.
C: ¿Qué fue lo último que escribiste? L: Lo tengo acá. No tenía ganas de levantarme de la cama y lo escribí en el teléfono. Escribí “Para qué nacemos”. Empecé bien y después me enojé: escribí que cada uno tiene un rol, pero terminé diciendo que no me juzgues si no me conocés. Me pregunto esas cosas, soy recontraexistencial.
C: Vos, ¿para qué naciste? L: No sé bien cómo decirlo, pero siento que soy un medio para comunicar. Sea lo que sea. Siento que puedo expresar cosas que otros no pueden decir.
“Expresar”, dice. Y su mente rebobina doce años. Recuerda cuando se enteró de un casting y su madre le dijo: “Ni loca”. Y fue igual, porque su hermana la llevó en colectivo, a escondidas. Y se perdieron. Y entró a un casting equivocado. Y respondió cualquier cosa. “Me fui enojada, insultando por lo bajo y sin saludar”. Pero ya les había dejado sus datos. Y una semana después llamaron a su casa. Y su madre no entendía nada. Y ahí empezó todo. Casi sin darse cuenta, como un juego.
AQUÍ, EL VIDEO DE UNA PRODUCCIÓN A PURO RITMO.
http://youtu.be/ZIoU8FSfN-g
Por Federico Seeber. FOTÓGRAFO: MARCELLO MOLINARI.
Parece no darse cuenta
todavía. Entonces avanza. Y acelera sin darse vuelta. Como si hubiera
sido un juego saltar a la tevé a los 11, o una broma cantar en
escenarios del mundo a los 16, o un detalle comprar su propia casa a los
18, o una casualidad sacar un disco solista a los 22.
No se sienta a meditar en ese arco iris de realidades fantásticas que ya ocupó más de la mitad de su vida. Podría haberlo hecho, pero cuando lo intentó, le costó digerirlo: ya flotaba en el vértigo de la montaña rusa, apenas rompió el cascarón infantil. “En el secundario, cuando mis amigos estaban viendo qué iban a hacer, yo ya llevaba cinco años trabajando y cobrando un sueldo”, dice Lali, que al final de la entrevista con Cosmo, fruncirá el ceño cuando deba guardar su billetera y resignarse a aceptar la invitación.
Se planta firme, siempre. Pelo corto hace un año, actriz. Rubia ahora, cantante. “Es lo más radical que hice en la vida”. ¿Mañana? “Me pelaría”. Provoca. “No me importa nada”. Con semejante declaración de principios, no sorprende que antes de definirse “recontraexistencial” aparte el vaso de la mesa, sacuda la cabeza para adelante, deje al descubierto la nuca y muestre un tatuaje que decidió hacerse a los 16: “Es un símbolo japonés. GEI significa arte y expresión, tiene que ver con la danza y con el cuerpo. Me aseguré de que el significado fuera el correcto. Imaginate si me tatuaba algo que quería decir ‘precios bajos’”.
SOLAMENTE YONo se sienta a meditar en ese arco iris de realidades fantásticas que ya ocupó más de la mitad de su vida. Podría haberlo hecho, pero cuando lo intentó, le costó digerirlo: ya flotaba en el vértigo de la montaña rusa, apenas rompió el cascarón infantil. “En el secundario, cuando mis amigos estaban viendo qué iban a hacer, yo ya llevaba cinco años trabajando y cobrando un sueldo”, dice Lali, que al final de la entrevista con Cosmo, fruncirá el ceño cuando deba guardar su billetera y resignarse a aceptar la invitación.
Se planta firme, siempre. Pelo corto hace un año, actriz. Rubia ahora, cantante. “Es lo más radical que hice en la vida”. ¿Mañana? “Me pelaría”. Provoca. “No me importa nada”. Con semejante declaración de principios, no sorprende que antes de definirse “recontraexistencial” aparte el vaso de la mesa, sacuda la cabeza para adelante, deje al descubierto la nuca y muestre un tatuaje que decidió hacerse a los 16: “Es un símbolo japonés. GEI significa arte y expresión, tiene que ver con la danza y con el cuerpo. Me aseguré de que el significado fuera el correcto. Imaginate si me tatuaba algo que quería decir ‘precios bajos’”.
Dice que si hubiera podido, habría usurpado el cuerpo de Michael Jackson para gozar en sus zapatos durante un recital. Pero esa doble identidad deseada e ilusoria tiene su contracara en otra: la realidad-ficción de la vida cotidiana. En estos días, mientras recorre el país con su primer disco y su show “A bailar”, tiene la sensación de que le implantaron un padre: “Subo a un taxi y el señor de 60 años me dice ‘Ah, vos sos la hija de Adrián Suar’”.
Suar fue su padre en Solamente vos, la tira de tevé que despegó a Lali del público teen y la exhibió cada noche frente a amas de casa, mujeres independientes, universitarios, abuelos y taxistas de 60. “Ahora tengo fans más grandes que yo –se sorprende–. Eso es nuevo, porque antes eran todos chicos”.
Otra vuelta de tuerca. “Durante el último año, mi vida se redujo a responder una cosa: ‘¿Es copado Suar?’. Es la pregunta de mi vida”. Cosmo: ¿Y vos qué respondés? Lali: Yo duplico la apuesta. Cuando me encuentro con conocidos de Adrián, les pregunto: “¿Cómo anda mi papá?”.
Ficción y realidad como una trenza indivisible en su camino. ¿Y entonces? ¿Ella quién es? ¿Malena, de Rincón de luz? ¿Marianella, de Casi ángeles? ¿Abigail Williams, de Las brujas de Salem? ¿Daniela, de Solamente vos? Para el público fue todas, pero para papá Carlos, para mamá María Laura, para sus hermanos Ana Laura y Patricio, o para Chela, del almacén de la esquina de Parque Patricios, siempre será Lali, o a lo sumo, Mariana. En su cuenta de Instagram, se autodefine con dos palabras: “Soy Lali”. No tiene conflictos con quién es. No hace terapia –“No tengo tiempo”–. Se siente Beyoncé arriba del escenario, pero cuando baja repite que no puede vivir sin el asado familiar de los domingos. Lo explica mirando a los ojos: “Tengo claro quién soy en la vida y quiero seguir siendo real. Para eso busco mis momentos de soledad, que son mi salvavidas, porque mi trabajo es abrumador. Todo el tiempo tengo la mirada y la opinión del otro sobre mí. Si no, te ojeás, estás cansado y no sabés qué te pasa”.
BESOS Y VERSOS
El ancla está segura. Sabe Lali que su camino de éxitos empalaga, pero también sabe que le sobran argumentos para sentirse terrenal. “No creo en el destino. Creo que soy yo la que lo voy forjando con esfuerzo”, remarca, seria, antes de aflojarse con el abrazo del actor Carlos Belloso, que la ve desde otra mesa y se acerca a saludarla. Y así como durante mucho tiempo voló en una alfombra mágica que no manejaba, ahora llegó el tiempo de aterrizar y decidir. Por primera vez en su vida, le dan la posibilidad de elegir a su galán para una comedia familiar que hará en Pol-ka desde mitad de año. O, al menos, ya escuchan sus preferencias. “Yo tiré nombres: me quiero chapar a tal y tal. Pero como voy a hacer de monja, no creo que haya besos hasta el capítulo 140”. No revela gustos. Tampoco menciona a sus galanes en la vida real, su novio desde hace cuatro años Benjamín Amadeo, o su ex Peter Lanzani. Y se despreocupa de una cuestión central: la estatura. “Soy muy baja, pero se soluciona con tacos. Además, los galanes de la tele son bajitos. Fijate Adrián Suar, mi papá, ¡es un corcho!”. Pero Suar –en su rol de productor– ya lo pensó, e intentará que sea Benjamín Vicuña quien enamore a Lali en la ficción.
El amor afuera de la tele es otra cosa. “En una época de mucha fama, salí con alguien que quiso hacerse el que no sabía nada de mí. ‘¿Vos de qué trabajás?’, me dijo. Yo sabía que me conocía. Empezamos mal. Pero cuando te enamorás, te enamorás. Con Benja (Amadeo) somos tal para cual, Tauro y Libra, como un imán, en todo”.
C:En este caso, la diferencia evidente no es de altura, sino de edad. L: Nos llevamos bastante, ocho años. Él tiene 30. Pero no se nota.
C: ¿Se notaba más cuando empezaron a salir? L: Claro, yo tenía 18, y él, 26. Eso, a papá Carlitos le jodió. Y mucho. Rigor de ese padre –entrenador de fútbol– que a los ocho años no la dejaba jugar a la pelota con los varones en el club Bristol de Parque Patricios, cuando a ella le brillaban los ojos por el Kun Agüero. El padre que discutió con ella hace poco: “Fue mi llanto más reciente”, confiesa. “Pero lo adoro, tanto como a mi mamá. Ella me enseñó a esforzarme y a buscar desafíos”.
MATCH POINT C: Esos desafíos te hacen feliz. ¿El último tatuaje es un homenaje a eso? L: Me tatué “Happiness”, porque la alegría es mi estado natural. Y me tatuaría íntegra, pero voy a hacerme uno más, y basta. Mirá si en algún momento tengo que hacer un desnudo o una película de época, ¿qué carajo tiene que ver un dragón en la espalda?
C: Eso se llama prioridad laboral. ¿Te da miedo quedarte sin trabajo? L: Este trabajo te llena de miedos. Por eso me preparo por si alguna vez no me llama nadie. No me preocupa eso, confío en mí. Me decían que si me abría de Cris (Morena) no iba a conseguir más trabajo. Ya ves, es mentira.
C: ¿En qué momento se detiene a pensar una persona como vos, que vive a mil? L: A la noche. Amo la noche, no entiendo el día. No sé qué es esto de la luz. Reflexiono, charlo con amigos, tomo un trago. Hay algo de la noche que me atrapa. Ahí me descubro. Pienso algo y lo escribo. Pero al día siguiente, cuando lo leo, digo: “¿Qué es esto? Estoy enferma de la cabeza”.
C: ¿Qué fue lo último que escribiste? L: Lo tengo acá. No tenía ganas de levantarme de la cama y lo escribí en el teléfono. Escribí “Para qué nacemos”. Empecé bien y después me enojé: escribí que cada uno tiene un rol, pero terminé diciendo que no me juzgues si no me conocés. Me pregunto esas cosas, soy recontraexistencial.
C: Vos, ¿para qué naciste? L: No sé bien cómo decirlo, pero siento que soy un medio para comunicar. Sea lo que sea. Siento que puedo expresar cosas que otros no pueden decir.
“Expresar”, dice. Y su mente rebobina doce años. Recuerda cuando se enteró de un casting y su madre le dijo: “Ni loca”. Y fue igual, porque su hermana la llevó en colectivo, a escondidas. Y se perdieron. Y entró a un casting equivocado. Y respondió cualquier cosa. “Me fui enojada, insultando por lo bajo y sin saludar”. Pero ya les había dejado sus datos. Y una semana después llamaron a su casa. Y su madre no entendía nada. Y ahí empezó todo. Casi sin darse cuenta, como un juego.
AQUÍ, EL VIDEO DE UNA PRODUCCIÓN A PURO RITMO.
http://youtu.be/ZIoU8FSfN-g
LEÉ LA NOTA COMPLETA EN COSMO DE MAYO.
Avant Premiere #ALos40 (Peru) Lali Espósito 29-04-14
Avant Premiere #ALos40 (Peru) Lali Espósito 29-04-14
Nota de info Lali : http://infolaliesposito.blogspot.mx/2014/04/avant-premiere-alos40-peru-lali.html?utm_source=twitterfeed&utm_medium=twitter
jueves, 24 de abril de 2014
Lali en Revista Gente (24-04-14)
Revista GENTE: “Ahora soy mi propia jefa, ¡y me hago cargo!” Lali Espósito
Revista Gente: LALI ESPOSITO
“Ahora soy mi propia jefa, ¡y me hago cargo!”
Primero editó el disco A bailar. Luego, el reconocimiento: fue elegida en los Nickelodeon’s Kids Choice Awards como la Artista Latina Favorita del Año. Y finalmente, su show: un recital en el Opera, para bailar y cantar sin parar. “Mi mejor crítico es mi novio”, dice sobre Benjamín Amadeo. ¿Sus nuevos fans? “Me parecen un poquito más quilomberos que antes, jé”.
Primero editó el disco A bailar. Luego, el reconocimiento: fue elegida en los Nickelodeon’s Kids Choice Awards como la Artista Latina Favorita del Año. Y finalmente, su show: un recital en el Opera, para bailar y cantar sin parar. “Mi mejor crítico es mi novio”, dice sobre Benjamín Amadeo. ¿Sus nuevos fans? “Me parecen un poquito más quilomberos que antes, jé”.
El día después, Lali Espósito (22) se despierta pasado el mediodía, con
el ringtone de su teléfono. Del otro lado se oye la voz de Rochi
Igarzábal (24), que llama para felicitarla por su nuevo espectáculo.
Lali se siente cansada por todos los frentes. “Miro para el costado y me
duele el cuello, me agacho para buscar algo y me tira la espalda, me
hago un mate y me duelen los brazos... Pero es el dolor más lindo del
mundo”, confiesa con la voz todavía rasposa, después de su gran debut
como solista en el teatro Opera, activando otro de los oficios que le
enseñó Cris Morena: atender a la prensa con la misma simpatía con la que
sube al escenario. “¡La voz que escuchás no es la mía, eh! Todavía
siento el zumbido de los gritos del teatro. Fue una locura lo que se
vivió el fin de semana”, admite, contenta, café con leche en mano, la
actriz y cantante consciente de que ahora es su propia jefa. Si bien
reconoce ciertos errores técnicos, propios del vivo, sabe que su equipo
estuvo a la altura de las circunstancias. “Hoy me desperté con ganas de
llamar a todos los que colaboraron. De hecho, eso voy a hacer: llamar
para agradecer”. La lista es larga. Engloba a los técnicos, a los
sonidistas, las luces, los vestuaristas, los amigos, el director, los
bailarines, la banda, la maquilladora, la encargada de prensa y cada uno
de los eslabones de un éxito que lleva el nombre propio de Lali
Espósito.
Puro carisma | ||
| La ex Teen Angels presentó su nuevo espectáculo, el sábado y el domingo de Pascuas. Reunió a cinco mil personas, a puro hip-hop, pop y dance. | ||
–¿Cómo fue el estreno tan esperado?
–¡Envejecí 15 años! Me duele todo el cuerpo. El día anterior estaba más
tranquila que hoy. Igual, tengo la virtud de no ponerme nerviosa ni
desesperarme en los días de más estrés. La gente que tengo alrededor me
carga y se sorprende. Obvio que anduve pendiente de todo, pero nunca
llegué a sentir lo que se dicen nervios. En el teatro tomé mates con mi
vieja, me puse a elongar con mi papá y mi sobrinito, que daba vueltas
por todos lados. Sabía que para que saliera todo bien tenía que
mantenerme centrada y en mi eje.
–¿Hoy qué te viene a la mente?
–La primera reunión que tuvimos. Yo les contaba mi idea a todos, y la
gran mayoría se reía. Hoy siento que armamos un show de la puta madre y
que sin mi equipo no habría podido concretarse. No te olvides que lo
nuestro es independiente.
–¿Sentiste esa presión?
–Ahora es distinto. Yo chequeo todo, hasta cosas que no sabía ni que
existían. Pero, y me pongo repetitiva en decirlo, los chicos de mi
equipo son unos genios, saben con qué abrumarme y con qué no. Descanso
mucho en ellos.
Con nostalgia | |
| “No extrañé a los Teen Angels... Sólo me puse un poco nostálgica. Es raro, porque antes los tenía al lado, y ahora me miraban desde abajo. Me dieron ganas de invitarlos a cantar conmigo” |
–¿El público cambió?
–Me sorprendí mucho. Son más grandes, realmente, y bastante más
quilomberos, jé. La mayoría son adolescentes para arriba. Eso hace que
la euforia sea diferente y que salten como si estuviesen en un boliche.
También aparecieron los niños de siempre, que le dan ternura a la
tribuna. Pero me guardo ese sonido que me quedó en el oído desde ayer:
un zumbido de gritos que me va a quedar en la cabeza para toda la vida.
–¿Extrañaste algo de los Teen Angels?
–No... Sólo que a veces me ponía nostálgica. Es raro, porque antes los
tenía al lado y ahora me miraban desde abajo. Me daban ganas de
invitarlos a subir y cantar conmigo. Pero no, no extrañé. Soy una gran
terminadora de etapas. Cuando cierro un proyecto lo hago con amor, no me
quedo con nada. Entonces, mi energía se recicla y empiezo a tirar para
adelante. Me gusta jugármela, me da adrenalina y me llena de nuevas
emociones.
–¿Cris Morena te envió alguna felicitación?
–Por supuesto. Iba a venir, pero no pudo por un vuelo, no llegó. Tuvo la
intención y me mandó mensajes la semana previa al show, y ayer también.
Me hizo saber de su orgullo por mi crecimiento. Cris es muy amorosa,
tiene un costado muy lindo. La sentí muy presente.
–A Peter Lanzani no lo vi. ¿Lo invitaste?
–Claro, igual que a Nico y a Rochi, que vinieron. Pero me dijo que no
podía. Estaba en la lista con su novia o con quien quisiese venir.
–¿Es exagerado decir que Violetta es competencia de tu show?
–No, su novia no es competencia, nada más alejado. Muchos nos comparan
porque fui novia de Peter, pero nada más. Ella tiene el éxito juvenil
más grande de la historia de Disney, que no es poco, pero en algún punto
nosotros ya lo vivimos. Creo que su público no se choca con el mío.
Violetta es para gente más chica.
–¿Qué opinas de ella como artista?
–Súper talentosa. Y como persona es divina. No es casualidad que el
monstruo de Disney la acompañe. Siempre que la veo tenemos la mejor. De
hecho, hace poco me llamaron los de su producción (trabajaron juntos en
Casi Angeles), para que les diera una charla a los chicos que trabajan
con Violetta, antes de debutar en el Gran Rex. Estuve en el ensayo
charlando con todos y me trataron muy bien. ¿Cómo no iba a ir?
Líder positiva | |
| En su primer show como solista, Lali encabezó el saludo previo antes de salir a escena, algo que solía hacer Cris Morena en la época de los Teen Angels. “Recibí un montón de regalos. Flores, champagne, fotos, banderas, remeras, ositos... Me da vergüenza que me malcríen tanto”. |
–¿Quién te critica puertas adentro?
–¡Para eso está mi novio! Benjamín es mi mejor crítico. Mira todos mis
espectáculos, desde que empiezan a pensarse hasta que se hacen realidad.
Ayer, cuando volvíamos en el auto, después de decirme un montón de
cosas lindas, hablamos de la técnica y de las cosas que tenía que
mejorar. “Pifiaste en tal lado”, por ejemplo. Su crítica es desde el
amor, y me sirve mucho. Yo también produzco, así que su mirada me ayuda a
mejorar. Benja es mi ojo desde la platea.
–¿Podés resumir por qué te gustó el show?
–Yo creo que lo más valioso es la originalidad. Nos costó, pero pudimos
entregar otra cosa, cada uno desde su área. Es una propuesta diferente.
Con el show que viste, yo ya cumplí el sueño del pibe.
Por Juan Cruz Sánchez Mariño. Fotos: Maximiliano Vernazza
Nota original: http://www.gente.com.ar/nota.php?ID=18228&prev=1
lunes, 21 de abril de 2014
Primeros Shows como Solista
La actriz y cantante Lali Esposito el pasado fin de semana 19 y 20 de abril del 2014 ofreció sus primeros "shows" o conciertos como solista de su primer disco titulado "A Bailar" como el tema principal de este.
Debido a las localidades agotadas en la primer fecha que se había puesto se sumó otra fecha quedando así 19 y 20 de abril, las dos funciones fueron a sala llena en ellas hubo michas sorpresas, la cantante quiso que sus shows fueran inolvidables y LO LOGRO.
El lugar elegido fue el teatro Opera de la calle corrientes en la ciudad de Buenos Aires, Argentina.
La noche estuvo llena de energía y buenos momentos terminando así con una linda sorpresa de parte de ella, Lali dio las gracias por lo que había logrado y la manera de demostrarlo fue cantando al final del show tres temas con los que inicio como cantante: Hay un lugar, Me voy y Escaparé, estos temas fueron sacados cuando ella estaba en la banda Teen Angels y sin duda forman una parte muy importante de su carrera en especial el tan amado Escaparé.
Revive este show lleno de emociones.
https://www.youtube.com/watch?v=YLX35m_CT5Y
La parte final del show
https://www.youtube.com/watch?v=y0Mq-Uiu1oc
Debido a las localidades agotadas en la primer fecha que se había puesto se sumó otra fecha quedando así 19 y 20 de abril, las dos funciones fueron a sala llena en ellas hubo michas sorpresas, la cantante quiso que sus shows fueran inolvidables y LO LOGRO.
El lugar elegido fue el teatro Opera de la calle corrientes en la ciudad de Buenos Aires, Argentina.
La noche estuvo llena de energía y buenos momentos terminando así con una linda sorpresa de parte de ella, Lali dio las gracias por lo que había logrado y la manera de demostrarlo fue cantando al final del show tres temas con los que inicio como cantante: Hay un lugar, Me voy y Escaparé, estos temas fueron sacados cuando ella estaba en la banda Teen Angels y sin duda forman una parte muy importante de su carrera en especial el tan amado Escaparé.
Revive este show lleno de emociones.
https://www.youtube.com/watch?v=YLX35m_CT5Y
La parte final del show
https://www.youtube.com/watch?v=y0Mq-Uiu1oc
domingo, 13 de abril de 2014
Lali en Radio Aliada
Videos originales en:
http://aliados.telefe.com/aliados/senti/radio-aliada/radioaliada-lali-esposito/

lunes, 7 de abril de 2014
Lali Espósito y Benjamín Vicuña, ¿protagonistas en una nueva ficción?
Lali Espósito y Benjamín Vicuña, ¿protagonistas en una nueva ficción?
El Trece ya está preparando su segunda mitad de año, de cara a las ficciones que irán finalizando. Tal es el caso de "Mis amigos de siempre", que no funcionó como era esperado y probablemente finalice an junio o julio.
Por este motivo, en Pol-Ka ya están pensando los posibles reemplazos. Y barajaron la posibilidad de que Lali Espósito y Benjamín Vicuña sean los protagonistas de la nueva ficción.
Ambos ya recibieron la propuesta de parte de la productora de Adrián Suar pero aún no dieron una respuesta. Es que Lali está a full con su neuva faceta dedicada a la música, y se encuentra en la gira promocional de su primer disco solista. Por el lado del actor chileno, está grabando un unitario y tiene planeado formar parte de dos películas, una en su país y otra en España.
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